Barranco Lapazosa


El pasado domingo, cuatro integrantes de la sección de barranquismo del Club Litera nos dirigimos al Valle de Bujaruelo para descender el Barranco Lapazosa.

Comenzamos la aproximación cruzando el puente de piedra que atraviesa el Ara por la GR que asciende hacia Francia por el puerto de Bujaruelo. El camino sube en zigzag salvando en poco tiempo un buen desnivel hasta llegar a una zona donde el bosque es menos frondoso. De aquí parte una senda a nuestra izquierda que en seguida nos lleva al inicio del Barranco. Después de equiparnos comenzamos el descenso de Lapazosa, este Barranco de roca caliza consta de dos partes bien diferenciadas. La primera más sinuosa con varios rapeles de diversas alturas, el más largo de unos 20 metros, el agua es fresca y cristalina y a pesar de no tener un caudal muy abundante, es suficiente para realizar los saltos y toboganes que nos encontramos. Nos movemos con rapidez al ser un grupo reducido y en seguida llegamos a una zona intermedia con una sucesión de Caos, decidimos tomar una senda a nuestra derecha para salvarlos en pocos minutos. Esta zona sin interés técnico, posee sin embargo una frondosa y variada vegetación que nos acompaña, enormes hayas, abetos, arces y una multitud de plantas y flores salpican las paredes del Barranco hasta el punto que en algún rincón apenas se distingue el azul del cielo. Después de esta parte intermedia, llegamos a la zona más espectacular de Lapazosa, 2 rapeles encadenados de 35 metros cada uno descienden una enorme rampa junto a la cascada, posteriormente otro de 30 metros con la posibilidad de realizar la parte final en tobogán y aterrizar en una preciosa badina donde nos damos el último chapuzón del día. Desde aquí miramos hacia arriba y alucinamos viendo la belleza de ésta parte final, son esos momentos que nos gusta saborear y que nos hacen amar éste deporte. Seguimos el cauce que en seguida nos lleva a su desembocadura en el Ara, la arteria principal de éste Valle, nos encontramos mucha gente disfrutando de sus pozas, en contraste con la soledad que nos ha acompañado en el descenso.

Sin duda nos sentimos afortunados de haber descendido éste bonito y variado barranco en un momento ideal.

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