Tozal de Baciero (2.115m)


Los montañeros del Club Litera, estrenamos la recién llegada primavera con la ascensión al Tozal de Baciero. Una de esas cumbres a las que damos poca importancia por no tener mucha altura, pero a la que le sobra categoría y belleza para dejar satisfecho al más intrépido alpinista. Para este primer domingo primaveral, estaba programado el pico de Bernatuara en el valle de Bujaruelo, pero la llegada de la tormenta Hugo y la gran innivación que hay en el Pirineo, nos obligó a buscar un destino más seguro. Después de revisar muchos partes meteorológicos, y consultar el riesgo de aludes, nos decidimos por escalar una cumbre que habíamos visto muchas veces de camino a Benasque, alzándose imponente sobre el congosto de Ventamillo. Además de primavera, el pasado domingo también estrenábamos nuevo horario que nos iba a recortar una hora de sueño, pero como la previsión no era muy buena decidimos no madrugar mucho y nos dimos cita a las 7 de la mañana en el sitio habitual. Desde Binéfar partimos hacia Gabás, un pueblecito por encima de Bisaurri rodeado de verdes prados y que mira de frente a la sierra de Chia. Aparcamos como pudimos intentando no molestar a los vecinos, y con las mochilas bien cargadas comenzamos a ascender hacia la ermita de Sinchuan. El barro de la pista se va convirtiendo en nieve, aunque todavía no hay mucho espesor y podemos avanzar a buen ritmo, hasta llegar a la ermita que se aparta unos metros del camino, donde hacemos un pequeño descanso y aprovechamos para calzarnos las raquetas. De nuevo en la pista, el grupo avanza en fila india, en dirección a los llanos del Clot, dejando un amplio surco que rasga la bucólica estampa del bosque nevado. A partir de aquí el terreno se inclina notablemente y las raquetas se convierten en un estorbo más que una ayuda y decidimos cargarlas nuevamente en la mochila. Poco a poco vamos ganando metros por la empinada ladera, que la nieve ha convertido en un corredor con auténtico sabor alpino. Rodeados de nieve, roca y arboles, disfrutamos como niños embelesados con el paisaje que nos envuelve, a nuestros pies se abre la profunda cicatriz del congosto de Ventamillo y podemos ver los caseríos de Seira y Barbaruens. Las cimas continúan cubiertas por las nubes y no podremos contemplarlas en toda la jornada, por otro lado, mejor que sea así, porque si saliera el sol podríamos vernos en algún aprieto al ablandarse la nieve. Alcanzamos el collado de los Pozos, después de más de 400 metros agotadores por la cara norte de Baciero y tras un pequeño descanso, continuamos por terreno más amable en busca de la cresta, que arranca de otro pequeño collado y por una afilada arista de nieve nos conducirá hasta la cumbre de esta joya que nos ha regalado una grandísima jornada montañera. Apenas cabemos todo el grupo en la cima, donde la nieve ha cubierto el vértice geodésico que la corona, nos apretamos para la foto y comenzamos el vertiginoso descenso que en un abrir y cerrar de ojos nos lleva hasta la cabaña del Clot, donde nos reciben unos tímidos rayos de sol. Nuevamente el cielo se cubre de nubes y empieza a nevar con fuerza, vaya entrada en la primavera, pero ver nevar es siempre un espectáculo sobre todo si estas en zona segura. Los astros hoy se han alineado con los montañeros del club Litera de Binéfar, brindándoles contra todo pronóstico una gran jornada, con un paisaje de gran belleza en una ascensión exigente y alpina.

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